Lúcuma, Fruta del Perú (I)

La lúcuma es una fruta originaria del Perú, el lúcumo es un árbol que crece en los valles interándinos hasta los 2500 m.s.n.m. Su fruta tiene una buena cantidad de pulpa harinosa de color amarillo/naranja suave y de sabor agradable. Este producto natural, desde tiempos prehispánicos era utilizado por los incas en su dieta diaria, posee importantes valores nutricionales. En principio, vale destacar que es rico en fibra, niacina, hierro y caroteno, sustancias claves para el correcto funcionamiento del organismo.

La lúcuma parece estar asociada a la fertilidad en el imaginario prehispánico. Las excavaciones realizadas indican que los suelos donde crece son ricos en componentes que permiten el cultivo de una variedad de plantas alimenticias. Además, su forma es sensual, plástica; fácil de asociar a un seno que nutre. Cuando se corta el pedúnculo o una fruta no madura aparece un líquido lechoso, reforzándose esta imagen.

                                                                        

Los cronistas del Perú español, como todos los que vinieron desde más allá del mar, sentían muy poca atracción por fruta tan extraña, un “alimento de indios”.

El padre José de Acosta, estudioso jesuita naturalista que mucho escribió del Perú, nos decía en 1590, al hablar de los alimentos de esta parte del mundo: “…se hallan otros géneros de frutales y frutas más roseras, como las que llaman lúcumas, de cuya fruta dicen por refrán que es madera disimulada”. Y no se quedaba atrás Garcilazo De La Vega en 1609, cuando decía que la lúcuma “ es fruta basta, no nada delicada ni regalada, aunque toca antes en dulce que en agrio ni amargo ni se sabe que sea dañoso para la salud, más que es manjar bronco y grosero”.

Las cosas fueron cambiando, sin embargo cuando Antonio Raimondi, sabio milanés que descubrió y describió el Perú palmo a palmo, comenzó, a mediados del siglo XIX, la reconciliación del gusto europeo con el perfume y el “sabor agradable” de nuestra lúcuma y, unas décadas después, en su Manual de Herbolario Peruano, G. Luna nos explica la existencia del legendario disfraz: con varios tipos de lúcuma pues “la que se cultiva en las huertas de la costa peruana tiene frutas muy agradables” y las otras, también descritas por R. Franciosi en su Manual de Cultivo de Frutales forman un trío que tiene que aprender a vivir separadamente: la lúcuma de seda, cuya pulpa es suave, dulce y agradable; la lúcuma de palo, de constitución más áspera, que corresponde a lo que don José De Acosta y otros cronistas del siglo XVII calificaron como “frutas groseras”, y otras entre las cuales está la lucma (no lúcuma) de la selva.