The Sacred Leaf of the Incas

Milenaria y sagrada. Desde tiempos inmemoriales el cultivo de la coca ha formado parte de la tradición y costumbres del hombre andino. Considerada por especialistas como una planta de alto valor nutricional y con enorme potencial terapéutico, llega a nuestros días envuelta en polémica, sabemos que su uso trasciende el mero hecho de mitigar las sensaciones de hambre, sed o cansancio, sino que trasciende múltiples dimensiones con profundas implicaciones sociales para el hombre andino: integra al individuo con su familia, su comunidad, su cultura y su medio ambiente haciendo de la planta un verdadero símbolo de identidad étnica.

Hoja Sagrada
Un Poco de Historia

 Durante el imperio inca, la hoja de coca se ofrecía como tributo a los dioses y lugares sagrados o Apus. Dado su carácter sagrado, no era lícito para los plebeyos usar la hoja de coca sin permiso del inca o gobernador.

 Durante la Colonia, el primer Concilio eclesiástico de Lima (1551) prohibió su uso por su relación con ceremonias paganas. Sin embargo, los españoles cambiaron rápidamente de opinión, al constatar que los indígenas no se encontraban en condiciones para ejecutar los trabajos pesados que se les imponían en las minas, además de los ingentes beneficios que les proporcionaba su cultivo y comercialización.

 En 1750, el botanista francés Joseph de Jussieu realiza la primera descripción científica de la hoja de coca. En 1860 el químico alemán Albert Niemann, extrae la cocaina y es un boom en Europa porque es el primer anestésico. En 1883 se desarrollan patentes de varios productos como pastillas, te y vino, productos que alcanzan éxito comercial por sus propiedades energizantes.

En 1886, un farmacéutico americano de la ciudad de Atlanta, John Smith Pemberton, crea una poción estimulante a base de coca y de nuez de cola. En 1892, Asa Candler, otro químico, compra los derechos y funda la Coca-Cola Company.

Años posteriores permiten descubrir los efectos de la cocaína, uno de los 14 alcaloides presentes en la hoja de coca.

En 1949 el gobierno del Perú recibe una comisión patrocinada por  la ONU y los Estados Unidos para “investigar los efectos del masticado de la hoja de coca y las posibilidades para limitar su producción y controlar su distribución” , el informe publicado en 1950 fue totalmente negativo al uso  de la hoja de coca, y aunque el informe fue objeto de severas críticas por su explícita arbitrariedad, su imprecisión y su connotaciones racistas,  criminalizó la cocaína y de esta forma empezó el proceso de deslegitimizar la hoja de coca.

En base a este informe, en 1961, las Naciones Unidas inscribían la hoja de coca en su lista de los productos considerados como drogas.

  Hoja de Coca

 Sin embargo, han habido reacciones en Perú y Bolivia respecto al tema, en 1988 se logró reconocer al conjunto de usos aplicados a la coca por los descendientes de las culturas ancestrales como “uso tradicional lícito”, cosa que quedó registrada en el art. 14 inc. 2 de la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes. Igualmente, el 6 de diciembre del 2005, en Perú se declaró a los usos culturales tradicionales de la hoja de coca como patrimonio cultural inmaterial de la nación.

No es ofensivo decir que hay mucho de ignorancia en las prohibiciones del uso de la hoja de coca. Simplemente es una realidad que muchas personas en el mundo no conocen y muchas de estas personas son las que están tomando decisiones. La utilización de la hoja de coca para elaborar drogas es un fenómeno relativamente nuevo e importado de otras culturas, y hay que ser categóricos en esto: Coca no es cocaína.